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8/17/2007
Mi corazón está apesadumbrado, mis piernas no me llevan,
Otrora tan ligeras en el baile, cual jóvenes gacelas.
A menudo lo lamento, ¿pero qué puedo hacer?
¿No envejecer? Eso es algo imposible para una mortal.
Dicen por cierto de Titono que la Aurora, con sus rosados brazos,
Se sintió herida de amor por él y se lo llevó a los confines de la tierra,
Pues era hermoso y joven, pero, pasado el tiempo, la canosa vejez se
apoderó de él...
Pese a que su esposa era inmortal...
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